Mostrando entradas con la etiqueta Atletismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Atletismo. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de mayo de 2013

Becas Deportivas

 


Las becas son un subsidio monetario que se les asigna a la persona que no puede cubrir sus gastos, también puede ser a través de ropa y materiales de trabajo. Existen para estudiantes o investigaciones profesionales pero también están para los deportistas. Este tipo de subvención es una apuesta que hacen los que la otorgan para el crecimiento del deporte ya que incentivan al atleta a seguir entrenándose y a mejorar progresivamente su performance.

En el caso de la República Argentina, estas becas provienen de dos organismos. Tanto el ENARD, Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo, como la Secretaría de Deportes a cargo del Ministerio de Desarrollo Social a cargo de Alicia Kirchner. Cada Federación de representación nacional debe tramitar a través de sus dirigentes la beca del solicitante a la Secretaría que, de acuerdo al comportamiento/logros del atleta, comunicará si se aprueba o no. Todo esto rige según el Plan Estratégico. Estas becas vencen cada año y deben ser renovadas para poder seguir obteniendo el beneficio. Los entes en cuestión distribuyen y ofrecen becas a técnicos y entrenadores afectados al deporte de alto rendimiento. Esto lo hacen para promover el deporte nacional y que puedan abocarse a esta profesión sin depender de otro empleo que les quite tiempo. El Plan abarca cobertura médica asistencial donde se hace cargo el Estado que no sólo incluye deportistas sino también a los entrenadores y técnicos.

Para ser becado, el deportista debe cumplir ciertas obligaciones como: Mantenerse en los parámetros de calificación para continuar en el programa de becas; asistir a las evaluaciones de rendimiento físico; tener actitudes públicas éticas; y tener hábitos de vida sana acorde a un atleta de alto rendimiento, entre otras. Aunque pueden darse subsidios a jóvenes en cuestión de proyección.

En el caso de Sebastián Crismanich, medalla de oro en Londres 2012, su beca rondaría en los $14000 mensuales otorgada por el sistema de becas actual en la República Argentina más $150000 por la presea dorada obtenida, premio que prometió el ENARD. Mientras que los que obtuvieron diploma recibirían $10000. En el resto de los deportistas debe observarse ciertas particularidades: deben tener una tendencia a mantener o superar el nivel deportivo/competitivo a un corto plazo o ciclo. Para entregar estos beneficios y muchos otros en materia de mejorar el rendimiento deportivo nacional, la Secretaría de Deportes, comandada por Claudio Morresi, elevó su presupuesto anual de 26 millones de pesos en 2003 a más de 300 millones en el 2012 gracias, también, a la colaboración del ENARD que cobra el 1% de las facturas de telefonía celular.

El ENARD se creó en el 2009 y comenzó a funcionar formalmente un año después. El director es Daniel Jacubovich y el presidente Gerardo Werthein. Según fuentes oficiales en dos años entregó más de 200 millones de pesos contando que el organismo distribuyó dinero para la cobertura médica, equipamiento deportivo, becas para los atletas y a diversas competiciones en el país. Este Ente fue pensado para complementar los subsidios que ya correspondían a la Secretaría al mando de Morresi, idear programas para ampliar el Plan Estratégico.

El ENARD publicó las cifras que se les ha aportado a los diferentes deportes. En el podio figuran el yachting con $13.500.000 luego aparece el hockey sobre césped con $12.800.000 y tercero fueron los deportes acuáticos con $10.775.000.

De esta manera el sistema de becas en la Argentina va progresando y hace revivir a deportes que nunca habían sido reconocidos en el país o que por la importancia y difusión que se le daba, la sociedad perdió conciencia de que existían. Ahora, con vistas a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 se apuntan los cañones para disparar hacia arriba y ser más importante en el marco internacional.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Voló en Berlín - Jesse Owens


El 25 de mayo de 1935, James Cleveland “Jesse” Owens pasó a la fama internacional al batir cuatro récords mundiales en una competición estatal en Michigan. Esos récords fueron en 100 metros lisos, salto en longitud, 220 yardas y 220 yardas con vallas. De esa forma se ganó la plaza para participar al año siguiente de los Juegos Olímpicos en Berlín.
En Alemania estaba Hitler, líder de un régimen autoritario que ponía a la raza aria sobre las demás.
Owens era negro e hijo de un granjero. Hasta ese día se ganaba la vida trabajando en una estación de servicio. De joven se podía saber que su fuerte era el atletismo. Hubo muchas universidades que querían ficharlo y terminó eligiendo la Universidad Estatal de Ohio porque le prometieron trabajo a él y a su padre. En ese lugar consiguió sus primeros récords. Ocho campeonatos del National Collegiate Athletic Association fueron el resultado de su paso por la universidad entre 1935 y 1936. Con su velocidad sorprendió al mundo del atletismo. Tenía un gran desafío. Demostrar, en la cara de Hitler, que la teoría nazi era equivocada. Después de su actuación en Michigan se ganó el sobrenombre de “El antílope de ébano”.
Al llegar el momento de la competencia olímpica, Hitler celebraba efusivamente los triunfos de los alemanes. Aplaudía con entusiasmo hasta que llego el turno del norteamericano de raza negra y pobre pero que, un año atrás, el mundo había puesto los ojos en él.
Jesse consiguió cuatro medallas de oro sumando que conquistó estas preseas con récords mundiales. En la cuarta lograda por el atleta, Hitler se retiró enfurecido del estadio y omitió el saludo con Owens.
De todos modos Owens le quitó importancia a esta anécdota histórica y replicó al reprochar:“Cuando volví a mi país natal, después de todas las historias sobre Hitler, no pude viajar en la parte delantera del autobús. Volví a la puerta de atrás. No podía vivir donde quería. No fui invitado a estrechar la mano de Hitler, pero tampoco fui invitado a la Casa Blanca a dar la mano al Presidente”. Ante este hecho, Franklin Roosevelt admitió que no recibió a Owens porque se encontraba en campaña presidencial y temía reacciones de sectores rascistas.
Después de los Juegos, se tuvo que ganar la vida auto promocionándose, animando espectáculos. Hasta como diskjockey de una disco en Chicago. Organizaba carreras contra caballos y puso un lavadero que no prosperó. También se hizo bailarín y trabajó con los Harlem Globetrotters.



Jesse Owens nació en Oakville, Estados Unidos, el 12 de septiembre de 1913. Participó de los Juegos Olímpicos de Berlín 1936. Ganó las medallas doradas en los 100 y 200 metros lisos, salto de longitud y en la carrera de relevos 4x100 metros. Por esto fue el atleta más importante y exitoso de esos Juegos.
Murió prácticamente en la pobreza en Tucson, Arizona, el 31 de marzo de 1980.